Durante febrero, el mercado no reflej贸 el buen momento pol铆tico y cambiario

Informe Diario 2/3/26

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Febrero fue un mes marcadamente positivo para el gobierno en materia legislativa. En el marco de las sesiones extraordinarias, logró avanzar con su objetivo central al aprobar la reforma laboral, aunque con concesiones, y sancionar el nuevo Régimen Penal Juvenil, la ratificación del acuerdo Unión Europea–Mercosur y la modificación de la Ley de Glaciares. De esta manera, el oficialismo cumplió su hoja de ruta legislativa y consolidó su peso relativo en el Congreso.
En este contexto, ayer el presidente Milei inauguró el 144° período de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso en el que realizó un balance de su gestión y profundizó la confrontación con la oposición. Milei anticipó una nueva etapa de reformas estructurales: anunció que enviará al Congreso un paquete de 10 proyectos por mes, con el objetivo de “rediseñar la arquitectura institucional de la Argentina”. Entre los ejes mencionados se encuentran reformas al Código Civil y Comercial, al Código Procesal Civil y Comercial, al esquema impositivo y al Código Aduanero, entre otros.
En el frente cambiario, el balance de febrero también fue favorable. El dólar oficial se mantuvo estable a la baja y cerró el mes con una caída del 3,5% respecto de enero. A pocos meses del inicio de la liquidación de la cosecha gruesa, el gobierno logró transitar un período que podría haber sido desafiante en materia cambiaria sin tensiones relevantes. Además, el Banco Central aceleró el proceso de acumulación de reservas respecto de enero y finalizó febrero con compras acumuladas en el año cercanas a USD 3.000 millones, completando casi el 30% de la meta anual prevista en el programa económico anunciado en diciembre.
Sin embargo, el mercado no reflejó el buen momento político y cambiario. Por el lado de los bonos soberanos en dólares, los Globales en Nueva York cerraron febrero con una caída promedio cercana al 2%. Si bien continúan operando en niveles próximos a máximos recientes, no incorporaron una mejora adicional asociada al avance de las reformas en el Congreso. En este contexto, el riesgo país terminó el mes por encima de los 550 puntos básicos, alejándose de los mínimos de 490 alcanzados a fines de enero. Por su parte, el equity se movió a contramano del momentum oficial. El S&P Merval medido en dólares finalizó febrero en la zona de los USD 1.800, con una caída cercana al 9% mensual. Si bien el contexto internacional estuvo atravesado por mayor volatilidad, el mercado local pareció absorber con mayor intensidad ese ruido externo y no mostró una reacción positiva frente a los avances locales. Los drivers estructurales continúan presentes, pero por el momento no se tradujeron en una recomposición de precios.

En lo que fue la última rueda del mes, el tipo de cambio oficial finalizó la semana con una caída del 0,8%, ubicándose en $1.397 (-$11 con respecto al cierre del jueves). De esta manera, el dólar oficial cerró el mes de febrero con un retroceso del 3,5% respecto de enero y se ubica un 13,1% por debajo de la banda superior de $1.607. En la misma línea, los dólares financieros finalizaron a la baja el viernes: el CCL cerró en la zona de $1.465 (-1,1%), mientras que el dólar MEP finalizó en torno a $1.420 (-1,0%). En consecuencia, la brecha entre el CCL y el dólar oficial se mantiene en torno al 5,0%, mientras que el diferencial entre el CCL y el MEP se ubica en la zona de 3,0%.

En una rueda con un volumen operado cercano a los USD 520 millones, el Banco Central cerró la semana con compras de divisas por USD 31 millones, acumulando USD 300 millones en la semana y finalizando el mes de febrero con compras por USD 1.555 millones. En el año, el BCRA acumula compras por USD 2.712 millones. En la jornada del viernes, el BCRA adquirió el 6% del volumen operado en el mercado oficial, moderando su participación de compras en el mercado, pero aún en línea con el target del programa monetario. En el acumulado de febrero, la participación promedio del BCRA en el mercado oficial como comprador de divisas fue del 20%, muy por encima del objetivo establecido para la ejecución diaria del programa de acumulación de reservas, que contempla una participación alineada con el 5% del volumen diario operado. Esto resulta sumamente positivo de cara al escenario base de acumulación de reservas que el Banco Central fijó en USD 10.000 millones en el programa monetario para este año. En los primeros dos meses del año, el BCRA ya completó casi el 30% del objetivo anual.

Por el lado de las curvas soberanas en pesos, en el cierre de la semana la curva a tasa fija continuó comprimiendo luego de la licitación del miércoles, con rendimientos tanto en el tramo corto como en el largo ubicándose por debajo del 2,5% TEM. En paralelo, la tasa de caución sumó su sexta rueda consecutiva a la baja, en un contexto de mayor liquidez en el sistema: el promedio de la caución a 1 día se ubicó en 21% TNA. Este comportamiento se explica, en parte, por la inyección de liquidez derivada de la última licitación. El viernes pasado, el Tesoro liberó aproximadamente $0,5 billones tras alcanzar un rollover del 93%, a lo que se suman otros $0,5 billones que permanecen en simultáneas como excedente transitorio. Bajo este escenario, es razonable esperar tasas más bajas y relativamente estables en el corto plazo, al menos hasta la próxima licitación del 12 de marzo. No obstante, hacia esa instancia creemos que el Tesoro podría retomar el sesgo contractivo, considerando que marzo suele ser un mes estacionalmente más desafiante en términos de inflación y demanda de dinero.

En cuanto a los bonos soberanos en dólares, el viernes los Globales volvieron a operar a la baja en Nueva York, con un retroceso promedio del 0,7% y caídas de hasta 1,0% en el tramo largo de la curva. Como resultado, el precio promedio ponderado descendió a la zona de USD 76,9, mientras que el riesgo país se ubicó por encima de los 570 puntos básicos. Esta mañana, los Globales abren con caídas de hasta 0,2% en Nueva York.

Por el lado del equity, en el mercado local el S&P Merval cerró el viernes con una fuerte caída del 4,1% en pesos y del 3,0% en dólares. En el acumulado semanal, el índice mostró una performance negativa, retrocediendo 8,0% en pesos y 9,1% en dólares. De esta manera, el Merval en dólares cerró un mes para el olvido, ubicándose en la zona de los USD 1.804, lo que implicó una baja del 15,4% respecto de enero. En la misma línea, en Nueva York los ADRs argentinos finalizaron la rueda con mayoría de bajas, con la excepción de Telecom (+3,7%). Las caídas más pronunciadas se observaron en el sector bancario, que parece ser el más afectado en esta racha bajista de las acciones argentinas: Macro (-5,8%), BBVA Argentina (-5,8%), Supervielle (-5,4%) y Galicia (-4,6%).
En el plano económico, el BCRA informó que la balanza de pagos en base caja registró en enero un déficit de cuenta corriente de USD 919 millones, marcando así el cuarto mes consecutivo en terreno negativo, aunque con una mejora tanto en la comparación interanual como en términos mensuales. El resultado se explicó por un déficit de servicios de USD 946 millones y por pagos netos de intereses y egresos de utilidades, dividendos y otras rentas al exterior por USD 2.007 millones, donde los pagos de deuda de Globales en enero fueron el principal factor de salida de dólares, parcialmente compensados por ingresos netos de bienes por USD 2.014 millones. En paralelo, las reservas internacionales del BCRA aumentaron USD 3.336 millones en el mes, hasta alcanzar los USD 44.503 millones, impulsadas principalmente por el ingreso de la operación de REPO con bancos internacionales por USD 3.000 millones.
Por otra parte, en enero, 1,6 millones de personas compraron billetes por un total de USD 2.203 millones, lo que implicó una suba de USD 17 millones respecto del mes previo. La formación neta de activos externos de las personas humanas se ubicó en USD 3.103 millones (USD 2.203 millones en billetes y USD 900 millones en divisas). Es decir, subió USD 713 millones respecto a diciembre.

Por último, el ministro Caputo anunció que se aprobaron dos nuevos proyectos mineros. Se trata, por un lado, de la ampliación de la mina de oro Veladero, que demandará una inversión de USD 380 millones; y, por otro, del proyecto Diablillos, una nueva mina de oro y plata que implicará una inversión de USD 760 millones. Según el ministro, en conjunto, ambas iniciativas generarán más de 2.300 puestos de trabajo directos e indirectos en San Juan, Salta y Catamarca, además de exportaciones estimadas en USD 750 millones anuales. Con estas aprobaciones, ya suman 12 los proyectos avalados bajo el RIGI, por un monto total de inversión superior a USD 26.000 millones.