Fuerte demanda en la primera licitaci贸n del Bonar 2027

Informe Diario 26/2/26

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Ayer el Tesoro colocó USD 150 millones de valor nominal del flamante BONAR 2027 (AO27) a una tasa del 5,74% TNA (5,89% TIR). La demanda fue contundente: se recibieron ofertas por VN USD 868 millones frente a un máximo a emitir de USD 150 millones, por lo que se adjudicó apenas el 17,3% del total ofertado. La fuerte demanda permitió un corte sobre la par, a USD 100,45 por cada VN USD 100, evidenciando la disposición del mercado a convalidar rendimientos por debajo de los niveles implícitos en la curva de Bonares. Asimismo, hoy se realizará una segunda vuelta en la que podrá colocarse hasta VN USD 100 millones adicionales al mismo precio (a prorrata). En comparación, en la licitación del BONAR 2029 (AN29) en diciembre, se habían recibido ofertas por VN USD 1.420 millones sobre un máximo de USD 1.000 millones, consolidando el fuerte apetito por deuda soberana hard dollar en el mercado local.

En paralelo a la colocación del nuevo bono en dólares, el Tesoro adjudicó $6,7 billones en la licitación en pesos, frente a vencimientos por $7,2 billones, lo que implicó un rollover del 93,3% y un financiamiento neto positivo cercano a $0,5 billones. En total, se recibieron ofertas por $8,0 billones, dejando aproximadamente $1,3 billones sin adjudicar. En la primera licitación sin instrumentos a tasa fija desde noviembre de 2024, la demanda se concentró en los títulos CER, que permitieron cubrir la mayor parte de los compromisos. En particular, la LECER más corta (mayo) explicó el 57% del total colocado, participación que asciende al 71% al sumar la segunda LECER (julio), lo que, aun con un sesgo hacia el tramo corto, elevó el plazo promedio ponderado hasta 192 días, el nivel más alto desde diciembre de 2025. En la curva CER no se observaron premios relevantes, con la excepción del BONCER TZX28, que cortó levemente por encima del secundario. Por su parte, la demanda de instrumentos dólar linked fue acotada: se adjudicaron apenas USD 118 millones en el bono con vencimiento en 2027, frente a vencimientos de ese tipo por el equivalente a USD 855 millones, aunque el instrumento convalidó una tasa atractiva.

En la jornada de ayer, el tipo de cambio oficial volvió a ubicarse en la zona de $1.400, tras haber marcado un mínimo el lunes pasado. Desde el martes, el spot acumuló una suba de $34, cerrando en $1.399 ayer, lo que implicó un avance diario de 1,3% (+$18,5 respecto al cierre del martes). De esta manera, el dólar oficial se ubica un 12,8% por debajo del techo de la banda superior de $1.604. El avance del tipo de cambio en las últimas dos ruedas parece estar vinculado a una mayor demanda, en un contexto donde el mercado anticipaba que podrían quedar pesos en la calle tras la licitación del Tesoro. Esto, junto con la expectativa de una baja de tasas, habría incentivado este movimiento. Asimismo, parte de la dinámica podría explicarse por un desarme parcial de estrategias de carry. En la misma línea, los dólares financieros también registraron nuevas subas en la jornada de ayer: el CCL cerró en torno a $1.470 (+1,6%), mientras que el dólar MEP finalizó en la zona de $1.425 (+1,6%). En consecuencia, la brecha entre el CCL y el dólar oficial se mantuvo en la zona del 5,0%, mientras que el diferencial entre el CCL y el MEP se ubicó alrededor del 3,0%.

En una rueda en la que el volumen operado se ubicó levemente por debajo de los USD 500 millones, el Banco Central extendió a 36 jornadas consecutivas su racha compradora en el mercado oficial. En ese marco, ayer adquirió USD 85 millones, acumulando así USD 1.483 millones en febrero y USD 2.640 millones en lo que va del año. De esta manera, el BCRA adquirió el 17% del volumen operado en el mercado oficial, manteniéndose, como en jornadas anteriores, por encima del target de participación establecido.

Por el lado de las curvas soberanas en pesos, la curva a tasa fija continuó firme en la jornada de ayer, con rendimientos en el tramo corto ubicándose entre 2,5% y 2,8% TEM, mientras que en la parte larga se mantuvieron por debajo del 2,5% TEM. En paralelo, la tasa de caución sumó su cuarta rueda consecutiva a la baja, en un contexto de mayor liquidez en el sistema: en la última hora llegó a operar en la zona del 15%, mientras que el promedio de la caución a 1 día se ubicó en 26% TNA. La reciente inyección de pesos por parte del BCRA en las Lecaps cortas, junto con la expectativa previa a la licitación, habría contribuido a aliviar las condiciones monetarias en el mercado.

En cuanto a los bonos soberanos en dólares, ayer los Globales operaron levemente al alza en Nueva York, con subas de entre el 0,1% y 0,2%, lo que mantuvo al precio promedio ponderado en la zona de USD 77,8. El riesgo país se ubicó en la zona de 545 pbs, volviendo a niveles de mediados de enero. Esta mañana, los Globales abren mixtos en Nueva York. Por otra parte, ayer el mercado local el S&P Merval registró una leve caída de un 0,4% en pesos y un 2,1% en dólares, debido a la depreciación del tipo de cambio. De esta manera, el índice retrocedió a la zona de USD 1.900. En Nueva York, los ADRs argentinos tuvieron una jornada en terreno negativo, con mayoría de caídas, destacándose la performance de BBVA Argentina (-2,9%), Central Puerto (-1,9%) e YPF (-1,8%).

Por el lado corporativo, ayer Banco Macro y Vista Energy presentaron sus balances del cuarto trimestre del 2025. Banco Macro mostró una mejora clara frente al trimestre previo, ya que el ROE normalizado pasó de negativo en el 3T25 a 13,3% en el 4T25, aunque cerró el 2025 con una rentabilidad todavía baja del 6,6%. Entre los puntos positivos, crecieron los depósitos, impulsados por los saldos en dólares, y también mejoró el margen financiero. Por otro lado, los préstamos cayeron 2% trimestral y la mora subió a 3,9%, afectada principalmente por la cartera de consumo. Por su parte, Vista Energy presentó un balance operativo sólido, con ventas y EBITDA por encima de lo esperado impulsados por el fuerte crecimiento de la producción, aunque la ganancia neta se ubicó levemente por debajo del consenso. La compañía cerró 2025 con mayor consumo de caja, más deuda y un apalancamiento que se duplicó interanualmente, tendencia que podría extenderse ante nuevas adquisiciones. No obstante, tras casi duplicar su producción en un año, dejó una base operativa robusta para 2026 y, en un escenario de mejores precios del crudo, podría reflejar una mejora en los ingresos.
Por otro lado, la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE) cayó en términos reales por segundo mes consecutivo. El RIPTE subió un 1,3% en diciembre, quedando por debajo de la inflación del 2,8%. En términos anuales, los salarios reales crecieron un 3,2% y se ubican un 1,7% por encima del nivel de noviembre de 2023 antes de que asumiera Javier Milei. El índice evidencia un claro deterioro desde agosto del año pasado: entre ese mes y diciembre acumuló caídas en términos reales en cuatro de los últimos cinco registros mensuales. Esta dinámica se da en un contexto de estancamiento de la actividad económica y mayor presión inflacionaria, que volvió a erosionar el poder adquisitivo en la segunda mitad del año.